En este artículo quiero contarte cómo desarrollar la resiliencia en los niños y las claves para fomentar esta cualidad en casa.

¿Qué tenemos que hacer como padres, para que nuestros hijos sean resilientes y capaces de afrontar los obstáculos y adversidades que seguro encontrarán?

La resiliencia… un tema muy de moda, y absolutamente fundamental (sobre todo, en esta época que nos ha tocado vivir).

¿Quién no quiere un hijo o una hija resiliente?

¿Capaz de afrontar los cambios y situaciones adversas de la vida?

Seguro que estás levantando la mano, diciendo Yo! yo! (como si te estuviera viendo jejeje).

Pues vamos a ver qué podemos hacer las madres y los padres, para conseguirlo.

¿Me acompañas?

¿Qué es la resiliencia?

 

Dícese de…

Vaaale, no vamos a ir a la RAE. Pero si es necesario saber qué es… y luego te explico por qué.

La resiliencia es la capacidad de las personas para resistir y recuperarse de circunstancias adversas, bien sean de carácter individual o de carácter psicosocial.

Es la capacidad de las personas positivas para resistir y aguantar. Poder afrontar la adversidad y no venirnos abajo, encontrando recursos para superarlo e incluso, salir fortalecidos.

 

como desarrollar la resiliencia en los niños

 

Entender y reconocer la resiliencia para saber cómo desarrollar la resiliencia en los niños

 

Pues aquí viene el por qué.

O más bien el PARA QUÉ.

¿Eres tú una persona resiliente? 

La respuesta a esta pregunta debe estar clara, porque si como adultos no somos resilientes, nuestros hijos no lo van a ser.

Recuerda que los niños aprenden de lo que somos, no de lo que decimos ser. 

Fíjate, este término de la resiliencia surge en los años 70, y en ese entonces se pensaba que era una capacidad innata, con la que nacíamos (y si no la tenías, mala suerte y allá te apañes con las adversidades).

Sin embargo, conforme avanzó la investigación, se vio que esta cualidad podía desarrollarse, y a edades muy tempranas.

Y por supuesto, que la resiliencia no es tanto heredada, sino que resulta de la interacción y de la adaptación que cada persona hace con su entorno, con su ambiente y de los conflictos que le surjan a lo largo de su vida.

 

¿Y esto que tiene que ver conmigo, te preguntarás?

 

Pues tiene que ver porque no puedes dar aquello que no tienes, y no puedes enseñar aquello que no eres.

Primero, toca analizar si eres una persona resiliente, si afrontas los cambios o más bien te «conformas» o «resignas».

👉 Si lo eres… ¡genial, sigue leyendo para ver cómo ayudar a tus hijos y/o hijas!

👉 Si no lo eres… ¡genial, sigue leyendo para ver cómo convertirte en una persona resiliente, y después ayudar a tus hijos y/o hijas a serlo también!

Nuestro cerebro y la resiliencia como clave para desarrollar la resiliencia en los niños

 

Conocer nuestro cerebro nos ayudará enormemente a saber como desarrollar la resiliencia en los niños.

La neurociencia ya ha demostrado que el cerebro se va modificando, se configura continuamente con las experiencias vividas (si, tu cerebro sigue cambiando a medida que experimentas distintas vivencias).

Tenemos un potencial tremendo, es como si tuviéramos un motor de ferrary pero vamos pedaleando en bicicleta.

La realidad es que podemos afrontar cualquier circunstancia de la vida, siempre que no tengamos miedo.

El miedo es el gran obstáculo para desarrollar la resiliencia.

Y aquí ya encontramos los primeros obstáculos:

Educar desde el miedo.

 

En esta sociedad adultocentrista, en la que la crianza tradicional impera, un gran porcentaje de padres y madres educar sin gritos ni castigoseducan desde la autoridad, la obediencia y el miedo. Los niños no hacen las cosas porque las entiendan y acepten, sino que obedecen por miedo, miedo a ti, miedo al castigo, miedo a tu reacción.

Si el miedo es obstáculo para la resiliencia, educar desde el miedo es una barrera infranqueable.

Los niños son inteligentes, pero si no se dan las oportunidades para desarrollar esas capacidades intelectuales no podrán sacar todo su potencial.

Pues lo mismo con la resiliencia: para desarrollar la resiliencia en los niños, el niño o la niña tiene que tener la oportunidad de vivir situaciones adversas, oportunidad de decidir, oportunidad de ejercer poder, para desarrollar factores resilientes. Y fundamentalmente, que sus errores (o malos comportamientos) no sean penalizados sino redirigidos hacia conductas adecuadas, siempre desde el respeto mutuo (amabilidad y firmeza).

Sobreprotección.

 

La situación que estamos viviendo está llevando a una educación en la que se está sobreprotegiendo a los niños, y por tanto, impidiendo que asuman retos que los ayude a desarrollar la resiliencia… y haciendo «niños blanditos». Si, se hacen más débiles cuando no les permitimos afrontar retos y equivocarse.

 

Claves para afrontar la adversidad y que los niños y adultos desarrollemos la resiliencia.

1 Control.

Es la capacidad de controlar tu propia persona, tus pensamientos y emociones.

Trasladado a los niños, que sean autónomos para tomar sus propias decisiones y asumir responsabilidades, no depender de los demás, no ser pasivos, sino aprender a tomar las riendas de su vida.

Decíamos antes que el miedo es lo que más estrés provoca, y dificulta la resiliencia. En cambio, la confianza, el saber que puedo, que soy capaz, eso es lo que favorece la resiliencia.

 

2. Aceptar el cambio.

 

La mayoría de nosotras y nosotros, por el desarrollo, por edad… cuando ya llevamos un tiempo estables, con todo controlado (al menos es lo que pensamos, porque controlar, controlar… solo nos podemos controlar a nosotras y nosotros mismos), nos resistimos al cambio, nos acostumbramos y nos volvemos rígidos.

Tenemos que aceptar que el cambio es consustancial a nuestra propia existencia, que si o si, vivimos cambios con cada experiencia, cada pensamiento y cada decisión que tomamos.

NADIE SE BAÑA DOS VECES EN EL MISMO RIO. 

Todo fluye, todo cambia y las circunstancias cambian.

Tenemos que aprender a adaptarnos y aceptar (que no resignarnos) a las nuevas circunstancias, incluso estas restricciones que nos están tocando.

Incluso, a partir de ellas, dar sentido a las mismas.

🧡 En este punto te propongo un ejercicio:

¿Qué sentido le puedes dar a la situación de pandemia, de confinamiento, de restricciones, que estamos viviendo? Tómate 2 minutos y analízalo.

Un ejemplo muy actual: personas que han sido despedidas, o que han entrado en un ERE. Aquí tienes dos opciones:

  • Hundirte y victimizarte.
  • Afrontarlo.

Y es que es muy común escuchar a personas que afirman que si no hubiera sido por el ERE, no habrían dado el paso de cambiar de trabajo, por miedo. O que gracias al ERE, encontraron algo mucho mejor. En cambio otros pueden situarse en ¿por qué a mi? esto es injusto, no me lo merezco… Se convierten en víctimas, en personas sin recursos.

NO HAY PERSONAS SIN RECURSOS. SOLO PERSONAS EN UN ESTADO SIN RECURSOS.

Todos tenemos recursos en nuestro interior. A veces solo es cuestión de dejarlos salir, otras, es cuestión de desaprender primero para descubrir nuestro potencial. Pero todos los tenemos, y tu también.

 

3. Compromiso.

 

No podemos pasar por encima de la vida. Hay que comprometerse con uno mismo y con nuestras vivencias y experiencias.

Y para los peques, el compromiso se traduce en confianza: sentir que quien tiene autoridad (mamá, papá) reconoce y confía en mi. Esto genera autoconcepto, una percepción positiva de si mismo.

¿Y como lo hacemos?

Identifica y potencia el esfuerzo, el proceso, no el resultado. Busca motivar, en vez de halagar y recurrir al «muy bien», «que bonito»…

 

Stop etiquetas si quieres desarrollar la resiliencia en los niños

 

Huye de las etiquetas (positivas o negativas, para nosotros no hay etiqueta buena). Eso de «que lista es mi niña», «eres muy inteligente», «que buena o bueno eres». Todo eso son etiquetas que definen a la persona, no al esfuerzo por conseguir los resultados.

Es muy habitual escuchar a padres y madres que nos dicen «es que mi hijo no tolera la frustración, no puede equivocarse».

Partiendo de la base de que esto es normal (tolerar la frustración es un proceso, un aprendizaje), nos toca ayudarlos, y no a través de castigos, riñas, amenazas… No. Aquí lo único que hacemos es penalizar el error, y por tanto, tendrán miedo a equivocarse.

En cambio, si valoramos el esfuerzo, el proceso, le daremos a entender a nuestros hijos que da igual que salga mejor o peor, que todos estamos aprendiendo, y que equivocarse es bueno porque es lo que nos permite aprender. Que lo importante es el proceso, el esfuerzo en conseguirlo.

Y si no sale ahora, ya saldrá más adelante. Y si necesita nuestra ayuda, se la damos (ojo, solo si la necesita, para evitar sobreproteger).

También muy importante: el mal comportamiento es una equivocación, por tanto, lo vamos a trabajar igual que si estuviera intentando atarse los zapatos y no le sale. A través de diálogo, límites, acuerdos… nada de castigos. En este artículo puedes ver qué hacer si quieres que tu hijo cambie su comportamiento.

 

como desarrollar la resiliencia en los niños

 

 

Cómo crear una estructura en casa que ayude desarrollar la resiliencia en los niños

 

Ahora vamos a ver cómo podemos fomentar la resiliencia en casa.

✅ Que haya canales adecuados de comunicación (reuniones familiares, empatía, validación).

✅ Que el niño se sienta importante y perteneciente.

Sed líderes, no jefes.

✅ Relaciones horizontales.

✅ No trates de solucionarlo todo, dale la oportunidad a tu hij@ de encontrar soluciones por si mismo (para eso, primero tenéis que tener claro el enfoque en soluciones, para no caer de nuevo en castigos, gritos o amenazas).

✅ Suelta cuerda, que cada vez sea más autónomo (ofrecer, no forzar u obligar).

✅ Construir frente a las dificultades: que los niños sepan el gran potencial que tienen, que pueden conseguir lo que se propongan si ponen empeño, compromiso y esfuerzo. Ante las dificultades, conflictos, etc. enfocarnos en soluciones, no en castigos. Darles la oportunidad de decidir, de ser consecuentes, y que aprendan a tomar buenas decisiones.

Con buen trato, respeto y amabilidad, acompañado de pocos límites pero claros y firmes, lograremos evitar un niños resilientesentorno hostil, nos convertiremos en padres y madres competentes, lo que supone un factor de resiliencia: la capacidad de los padres para garantizar los cuidados básicos (físicos y emocionales) del niño, y garantizar un correcto apoyo ante las dificultades, sin minimizar los problemas, validando sus emociones y respetando sus procesos.

 

 

 

El autocuidado de las personas resilientes.

 

No podía acabar sin hablar un poquito de autocuidado.

Pero es que ser resiliente implica, si o si, cuidarse a uno mismo. Ser conscientes de cómo estamos y qué necesitamos.

Puedes preguntarle a tu cuerpo ¿Cómo estás? ¿Qué necesitas?

Cuando preguntas a tu cuerpo, tu cuerpo tiene la mala costumbre de responder 😉

 

Y hasta aquí por hoy.

Espero haberte ayudado a identificar si eres o no resiliente, y que te lleves claves para ayudar a tus hijos a serlo.

Y si quieres comentar, decirme algo o preguntar… ¡Te leo en comentarios!

Con cariño,

Laura

 

 

 

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